La Sala Siqueiros es exactamente lo que su nombre promete: la antigua casa del muralista convertida en espacio vivo, donde sus obras a gran escala envuelven al visitante con una perspectiva que no funciona en fotografía, hay que estar ahí. El recorrido es breve, pero denso cuando el lugar está en forma: murales, bocetos, exposiciones temporales que van del arte contemporáneo al performance, y un personal que en sus mejores días se acerca a explicar sin que se lo pidan. Dos cosas pesan de verdad: los horarios publicados no siempre se cumplen, y cuando una sala está en remodelación el contenido disponible se adelgaza de forma notoria. Confirmar por teléfono antes de ir, sobre todo entre semana, es una precaución razonable. El domingo, con entrada libre, es el momento ideal.
Los horarios que publican no siempre son los reales, así que llama antes. Dicho esto, la casa es pequeña pero los murales originales de Siqueiros funcionan de verdad: la escala y ese juego visual de múltiples planos te deja mirando. Lo mejor es ir cuando hay exposición temporal, porque eso completa la experiencia
Cuándo ir
Ve de martes a sábado, pero verifica por teléfono antes: los cierres sin aviso son frecuentes.
Cuánto tiempo
Reserva 30 a 45 minutos; el espacio es pequeño y la colección permanente es escueta.
No te pierdas
Los murales permanentes de Siqueiros en planta baja: grandes formatos con juegos de perspectiva muy bien conservados.
Entrada
El domingo la entrada es gratuita; el resto de la semana es económica y solo se acepta efectivo.