martes: 7:30–19:30
miércoles: 7:30–19:30
jueves: 7:30–19:30
viernes: 7:30–19:30
sábado: 7:30–19:30
domingo: 7:30–19:30
nublado
↓15° ↑22° 💧79%
Un templo de cinco siglos en el corazón de Coyoacán
La Parroquia San Juan Bautista es uno de los templos católicos más antiguos de la Ciudad de México. Su construcción comenzó en 1560 sobre terrenos donados por el cacique mexica Juan de Guzmán (bautizado Ixtolinque), y hoy forma parte del patrimonio cultural del centro histórico de Coyoacán. Declarada Monumento Nacional en 1934, la iglesia representa el encuentro entre la arquitectura novohispana y la historia prehispánica: bajo uno de los claustros del convento aún se conservan los vestigios de un calmecac, la escuela de nobles mexicas anterior a la conquista.
El interior es digno de visitar. Las bóvedas de la nave principal están decoradas con frescos que crean un efecto visual particular: si se camina hacia atrás, la escena de la Última Cena parece girar. Los retablos barrocos, los cuadros que narran la historia de la orden franciscana, los altares y las dos capillas complementan una decoración que busca equilibrio entre la austeridad y la belleza. La luz que filtra por las ventanas resalta los detalles arquitectónicos. El atrio externo, heredero de los espacios coloniales, ofrece un respiro tranquilo frente al movimiento de la plaza.
Ubicada en el Parque Centenario, la parroquia comparte protagonismo con el Jardín Hidalgo, lo que significa que su entorno permanece vivo: músicos callejeros, cafeterías y comercios de artesanías rodean el templo. Esto hace que la visita funcione tanto para quien busca una parada religiosa como para quien explora el patrimonio histórico de Coyoacán sin intención devota.
Cómo llegar y horarios
La parroquia se encuentra en Parque Centenario 8, en el corazón de Coyoacán. Desde el centro de la delegación, está a solo 17 kilómetros de distancia, aproximadamente 26 minutos en auto. El templo abre diariamente de 7:30 a 19:30 horas, sin días de cierre, lo que facilita la visita en cualquier momento de la semana.
Antes de ir
La mejor época para visitar es entre enero y marzo, o de noviembre a diciembre, cuando el clima es templado. Los meses de abril, mayo y octubre también son recomendables. La iglesia mantiene una limpieza cuidadosa y un ambiente tranquilo, incluso en horarios de mayor afluencia. Si deseas una experiencia más contemplativa, las primeras horas de la mañana o los momentos posteriores al atardecer ofrecen mayor quietud. No hay entrada de pago. El acceso es directo desde la plaza, y el recorrido por el interior suele tomar entre 15 y 30 minutos.
Llegué a San Juan Bautista y quedé atrapado en la ilusión óptica de la Última Cena: caminando hacia atrás, la escena gira como si el templo respirara quinientos años de historia novohisp