El Corazón del Mar es un restaurante de mariscos de tres pisos en Roma que funciona muy bien cuando funciona: el aguachile, en sus versiones verde, matcha o tamarindo, es genuinamente extraordinario y ha provocado regresos deliberados. El pulpo al pastor, las tostadas de atún y el ritual de bienvenida con seis salsas de la casa crean una primera impresión de generosidad y sabor. La música en vivo y la terraza en azotea completan una atmósfera vibrante. El problema es la consistencia: los platillos no siempre llegan juntos a la mesa, los errores de orden se repiten con demasiada frecuencia y la paella es un plato que decepciona de forma constante. Quien llegue con el menú claro, pida aguachile y pulpo, y tenga la suerte de caerle a Erick o a Óscar, va a salir feliz. Quien llegue sin criterio puede irse confundido.
Fui esperando lo peor después de ver una reseña mediocre, pero la comida llegó bien hecha, el mezcal en manos correctas y Christian supo qué recomendar. El lugar funciona cuando el staff está de humor.
Qué pedir
Pide aguachile o ceviche; evita la paella y los platos cocinados, que son los puntos débiles del menú.
Reservar
No se reporta sistema de reserva en las fuentes; llega entre semana y en horario de apertura para evitar tiempos de espera largos.
Rango de precio
Rango de precio gama media; propuesta de mariscos frescos sin llegar a fine dining.
Ambiente
Restaurante de tres pisos en Roma Norte; servicio variable según el mesero asignado, más tranquilo entre semana.