Huset es uno de esos lugares donde el espacio hace la mitad del trabajo: el patio cubierto de enredaderas, las luces colgantes, el piso de piedra y el olor suave a leña crean una atmósfera que la gente describe como mágica, íntima y completamente fuera del tiempo. El momento cumbre llega con la ensalada de betabel, que más de uno declara la mejor que ha probado en su vida, y con el robalo a la leña, que rara vez decepciona. El servicio, cuando está en su mejor versión, con Victor o Enrique al frente, es genuinamente extraordinario. Pero esa consistencia no está garantizada: hay noches en que la atención llega fría o directamente ausente, y algunos acompañamientos de platos principales se quedan cortos en cocción o sazón. Reservar con anticipación y llegar al atardecer es la estrategia correcta.
La ensalada de betabel con queso rallado de Huset es la razón suficiente para ir. El patio con enredaderas y ese servicio personal que ofrecen meseros como Victor hacen que la experiencia completa funcione, aunque las guarniciones a veces fallan en consistencia
Qué pedir
Pide el sea bass a la leña; también destacan la ensalada de betabel y la pizza de aguacate.
Reservar
Reserva con anticipación, especialmente fines de semana; confirma detalles especiales directamente con el restaurante.
Rango de precio
Rango gama media-alta para CDMX; los precios se justifican en los mejores platos.
Ambiente
Piso de grava, enredaderas en el techo y luces colgantes; atmósfera de jardín con aire de comedor europeo.