Corazón de Maguey es uno de esos lugares donde el servicio no acompaña la comida, sino que es parte del plato. Los servidores, muchos mencionados por nombre, guían la experiencia con genuina autoridad: explican los mezcales, proponen combinaciones y hacen que la primera vez con chapulines o con mole negro se sienta como un descubrimiento, no como un riesgo. La terraza sobre la plaza de Coyoacán pone el marco perfecto. En cocina, las enchiladas de tres moles y la tlayuda son el corazón del menú; el guacamole con chapulines y los sopes de chorizo de pulpo, las entradas que más se recuerdan. El único reparo que se repite es la ecuación precio-porción: generoso en sabor, más contenido en cantidad para lo que se paga. Para quien busca autenticidad elevada y una introducción memorable a la cocina oaxaqueña, la cuenta vale.
En Coyoacán, Corazón de Maguey es donde la cocina oaxaqueña encuentra una terraza con vista a la plaza y meseros que hablan del mezcal como si fuera lo más importante del día. Las enchiladas de tres moles justifican la visita, aunque el precio es alto y las porciones no engañan
Qué pedir
Pide la tlayuda o la degustación de moles; son los platos más sólidos y consistentes del menú.
Reservar
Reserva con anticipación, especialmente para jueves a sábado; la terraza frente a la plaza se llena rápido.
Rango de precio
Precio alto: porciones moderadas a costo de restaurante de experiencia gourmet.
Ambiente
Terraza con vista a la plaza de Coyoacán, decoración cuidada y barra de mezcal como eje del espacio.