Maison Kayser Reforma 222 tiene momentos que justifican la visita: la ciabatta con salmón ahumado es una rareza bienvenida en la ciudad, la ensalada Kayser Club convence a quienes la conocen, y el espacio se mantiene limpio y bien presentado. Cuando el servicio funciona, como con el mesero Víctor, la experiencia puede ser memorable de verdad. El problema es que ese nivel de atención no es la regla. El servicio es el reparo más serio y no es aislado: hay un patrón de frialdad, indiferencia ante errores y, en algún caso, actitud directamente hostil. La comida también falla con regularidad, desde pedidos mal ejecutados hasta preparaciones que llegan quemadas o sin frescura. Quien va con expectativas calibradas y pide lo correcto puede salir satisfecho; quien llega con hambre y prisa, tiene las probabilidades en contra.
Maison Kayser Reforma 222: una misión clara aquí es el pan con fermentación láctica. El detalle que lo delata es ese sabor a leche y avellanas que te devuelve a técnicas francesas auténticas, donde el resto de la carta - incluso huevos benedictinos bien ejecutados - queda en segundo plano
martes: 7:00–22:00
miércoles: 7:00–22:00
jueves: 7:00–22:00
viernes: 7:00–22:00
sábado: 8:00–22:00
domingo: 8:00–22:00
mayormente nublado
↓13° ↑25° 💧74%