Baco es el bistró francés que Santiago no debería tener pero tiene: cocina de referencia europea con producto chileno de primer nivel, una carta de vinos por copa que haría sonrojar a más de un sommelier, y una atmósfera que logra ser animada sin volverse ruidosa. Las ostras de Chiloé y el steak tartare son el corazón del menú; la masa de la quiche, ese detalle aparentemente menor, es el dato que la gente recuerda días después. El servicio es atento, el agua llega sin pedirla y la cuenta no esconde propinas obligatorias. Solo hay una cosa que conviene saber antes de ir: el código de vestimenta se aplica con firmeza, sin excepciones. No es un rumor aislado. Quien llegue en sandalias, incluso en pleno verano, puede quedarse en la puerta.
En Baco, la precisión es el método: cada componente de la carta francesa - desde el tártaro hasta el confit - responde a un principio de selección, no de capricho. Lo que vale aquí es que el detalle se sostiene incluso cuando el comedor está lleno
martes: 12:30–23:30
miércoles: 12:30–23:30
jueves: 12:30–23:30
viernes: 12:30–23:30
sábado: 12:30–23:30
domingo: 12:30–23:30
parcialmente nublado
↓9° ↑13° 💧80%