La Panera es, ante todo, una panadería con alma: el pan recién horneado, cuyo aroma te recibe al entrar, es el argumento más sólido y repetido del lugar. Los croissants, el rol de canela y la concha de chocolate tienen fans declarados, y los chilaquiles poblanos con arrachera son el plato de cocina que más convence. El café de especialidad, especialmente el capuchino, suma puntos cuando está bien ejecutado. El ambiente semi-abierto, tranquilo y pet friendly en pleno Coyoacán completa una propuesta con carácter propio. El reparo que sí sobrevivió el análisis es el servicio: lento, a veces desatento y con casos de trato descortés que aparecen con suficiente frecuencia como para no ignorarlos. Ir entre semana y temprano mejora significativamente las probabilidades de una visita redonda.
Sesenta años de pan artesanal en Londres 47: lo que vale aquí es la consistencia del horno, no las promesas del menú. Los chilaquiles juegan a la ruleta, pero el pan nunca te decepciona
martes: 8:00–22:00
miércoles: 8:00–22:00
jueves: 8:00–22:00
viernes: 8:00–22:00
sábado: 8:00–22:00
domingo: 8:00–22:00
mayormente nublado
↓13° ↑25° 💧74%