El Zoológico de Chapultepec desconcierta para bien: uno llega sin expectativas altas y sale habiendo visto pandas, tigres blancos, ajolotes en laboratorio y una casa de mariposas que vale sola el desvío. Todo eso, gratis. La exhibición del ajolote es el corazón del lugar: parte ciencia, parte maravilla, con todas las etapas del animal más emblemático de México explicadas en un espacio cuidado. Los animales se pueden observar con una cercanía inusual, y el bosque de Chapultepec envuelve el recorrido con sombra generosa. Hay que ir entre semana y temprano: los fines de semana la fila para los pandas supera los veinte minutos y el zoo pierde su ritmo. Un reparo no es aislado: varios visitantes salen perturbados por las condiciones de algunos encierros, agua turbia en la zona de hipopótamos y un lobo en movimiento estereotipado. Son señales que el zoo todavía tiene trabajo por hacer.
Pasé seis horas recorriendo este gigantesco zoológico dentro la ciudad a 2.255 metros, donde el Mariposario y la Experiencia Inmersiva de Tiburones ofrecen algo más que solo mirar animales,
Cuándo
Ve entre semana, antes del mediodía; los fines de semana se masifica y los animales populares generan filas de 20+ minutos.
Con quién
Ideal para ir en familia con niños; el axolotario y el mariposario generan asombro genuino en todas las edades.
Qué llevar
Lleva monedas de 6 pesos para los baños; solo aceptan efectivo en monedas y muchos visitantes son tomados por sorpresa.
Nivel
Recorrido sin dificultad física, pero extenso; calcula al menos 3 horas para ver las exhibiciones principales sin apuro.