La Serena es la segunda ciudad más antigua de Chile, fundada en 1544 a orillas del río Elqui, en el límite norte de la zona semiárida conocida como Norte Chico. Su posición geográfica es singular: está enclavada entre el océano Pacífico y una cadena de valles transversales que descienden desde los Andes, lo que crea un microclima excepcionalmente estable. La ciudad conserva una arquitectura colonial de piedra que fue reconstruida en los años cuarenta bajo un decreto gubernamental, dándole una coherencia visual poco común en ciudades chilenas de su tamaño.
La Serena atrae principalmente a viajeros con interés en astronomía, naturaleza costera y turismo cultural. El Valle del Elqui, que se extiende hacia el interior desde la ciudad, es uno de los cielos más despejados del mundo y concentra varios observatorios de acceso público. También llega un turismo familiar chileno importante en verano, atraído por sus largas playas urbanas. El nivel de aventura requerido es bajo a moderado, aunque las excursiones al interior del valle o al altiplano implican mayor exigencia.
“La Serena recibe más de 300 días de sol al año, lo que la convierte en sede de observatorios internacionales de primer nivel, no solo en instalaciones turísticas. El cielo del Valle del Elqui tiene una transparencia atmosférica comparable a la de Atacama en determinadas noches.”