Paisajes de formaciones rocosas en el desierto de Atacama
Valle de la Luna es un parque natural ubicado a 12 kilómetros de San Pedro de Atacama, en la región de Antofagasta. A 2508 metros de altitud, ofrece un conjunto de formaciones geológicas que justifican su nombre: montañas de tonalidades rosadas, estructuras rocosas de aspecto marciano y miradores con vistas que tocan lo emocional según quienes lo visitan.
El recorrido se realiza en vehículo dentro del parque, con paradas en cuatro sectores diferentes. Los visitantes pueden elegir entre varios senderos de distinta dificultad: desde caminatas cortas de 5 a 15 minutos hasta recorridos de una hora y media por arena. Los senderos más populares llevan a miradores con vistas panorámicas del desierto. Aunque el ascenso por arena requiere esfuerzo físico, la mayoría de las caminatas se describen como accesibles.
La experiencia puede realizarse incluso en días nublados y mantiene su valor paisajístico. Algunos visitantes optan por cicletadas adicionales, como la ruta hacia la Garganta del Diablo.
Cómo llegar y acceso
Desde San Pedro de Atacama, el Valle de la Luna está a 17 minutos en automóvil. El acceso requiere vehículo propio (auto, moto o bicicleta) dentro del recinto. Las entradas se pueden adquirir en línea a través de valledelaluna.com o directamente en la puerta del parque. Al ingresar, se entrega un mapa con la descripción de todos los senderos y paradas disponibles.
El horario de atención es de 9:00 a 17:00 todos los días de la semana. Si viaja con un operador turístico, conviene consultar previamente cuánto tiempo asignan para recorrer los diferentes sectores.
Antes de ir: recomendaciones prácticas
Llevar abundante agua es esencial, ya que no hay puntos de venta dentro del parque. El único baño disponible está en la primera parada. No hay sombra en el recorrido, por lo que se recomienda protección solar y gafas de sol.
Usar calzado adecuado para caminar en arena es importante. El parque es muy ventoso, especialmente si se acampa en la zona; llevar toldo o lona proporciona protección adicional.
Las mejores épocas para visitarlo son noviembre, diciembre, marzo, abril, septiembre y octubre, cuando las condiciones climáticas son más favorables. La valoración en Google es de 4.6 sobre 5 estrellas con más de 2200 reseñas.