Comer dentro de una cueva natural, con luz que se filtra desde lo alto y mariachis o danzantes aztecas como telón de fondo, es una experiencia que pocas mesas en el mundo pueden ofrecer, y La Cueva lo sabe. El momento en que bajas las escaleras y la roca te rodea por todos lados es genuinamente impresionante. La cocina acompaña bien cuando está en forma: el molcajete y los chilaquiles son los platos que más convencen, y las porciones son tan generosas que compartir es casi obligatorio. Dos cosas pesan de verdad: un patrón de servicio irregular, con meseros que se desaparecen y en ocasiones ignoran a quienes no hablan español, y episodios de intoxicación alimentaria que no son aislados. Venir en fin de semana exige reservar con tiempo y confirmar el mismo día.
Una caverna volcánica a metros de las Pirámides donde la cocina prehispánica se sirve con danza en vivo: aquí está el desafío, descubrir si la atmósfera sostiene la propuesta gastronómica o si es puro teatro
martes: 8:00–18:00
miércoles: 8:00–18:00
jueves: 8:00–18:00
viernes: 8:00–18:00
sábado: 8:00–18:00
domingo: 8:00–18:00
mayormente nublado
↓10° ↑22° 💧84%