El salto Bellavista es uno de esos secretos bien guardados de la zona de Caburgua: menos masivo que los Ojos, más íntimo, con senderos señalizados en madera, barandas, zona de picnic y la posibilidad real de llegar a pie de la cascada y mojarse en los pozones. El recorrido es corto, de baja dificultad, y esa modestia es parte de su encanto: en veinte minutos te planta frente a una caída de agua rodeada de vegetación nativa, casi siempre sin multitudes. El momento cumbre es preciso: el sonido del agua, las rocas, la escala humana del lugar. Dos cosas merecen atención antes de ir: el caudal cae notoriamente en verano y otoño, y el camino de tierra de acceso tiene tramos estrechos que complican vehículos de baja altura. Llegar en invierno o primavera, con calzado de agarre y efectivo en el bolsillo, es la combinación ganadora.
Salto Bellavista despliega lo que vale aquí: cascadas en bosque nativo con senderos de madera que permiten nadar bajo el salto sin sacrificar accesibilidad. Ochocientos metros desde la entrada, bien señalizados, con mirador y pozón de agua cristalina
martes: 9:00–20:00
miércoles: 9:00–20:00
jueves: 9:00–20:00
viernes: 9:00–20:00
sábado: 9:00–20:00
domingo: 9:00–20:00
mayormente nublado
↓9° ↑18° 💧87%