Érase una vez es un sendero de madera de aproximadamente un kilómetro que serpentea por un bosque nativo y va desplegando, estación por estación, los cuentos clásicos de la infancia: escenografías, resúmenes y, en los mejores tramos, música y relatos en audio que hacen el recorrido más vivo. La sección del Rey León destaca por encima del resto, y la pasarela accesible para coches convierte el lugar en una salida cómoda con niños pequeños. El clima del bosque es fresco, así que un polar siempre es buena idea. Lo que pesa de verdad son dos cosas: el estado de algunas figuras, con pelucas, ropa y pintura visiblemente desgastadas, y la ausencia de momentos participativos que mantengan enganchados a los chicos hasta el final. A eso se suma un precio único de adultos y niños sin diferenciación que se siente desproporcionado para familias grandes. Con expectativas ajustadas, es un paseo encantador; con expectativas altas, puede decepcionar.
Cuentos sin pantallas en el bosque: la idea es sólida, pero a mitad del recorrido los niños descubren que las figuras de plástico no hablan, y ahí se acaba la magia,
martes: 10:00–19:00
miércoles: 10:00–19:00
jueves: 10:00–19:00
viernes: 10:00–19:00
sábado: 10:00–19:00
domingo: 10:00–19:00
parcialmente soleado
↓9° ↑14° 💧87%