Termas del Plomo es, ante todo, un paisaje: cordillera de colores imposibles, silencio de alta montaña y agua mineral brotando entre rocas a más de 3000 metros. El momento cumbre llega cuando te quedas quieto en el pozón más cercano a la roca y sientes el calor subir desde el fondo, con una cascada al lado y las cumbres nevadas de fondo. Eso es lo que la gente vuelve a contar. Dos cosas pesan de verdad: los baños están permanentemente descuidados para lo que se cobra, y el agua es tibia, no caliente, así que quien espere una terma ardiente va a quedar corto. El camino es exigente y conviene llegar con 4x4, efectivo y todo lo que se va a consumir, porque allá no hay nada más, y eso, para quien lo busca, es exactamente el punto.
Termas del Plomo es lo opuesto a lo que esperas: aguas moderadas a 28°C donde hay que buscar las burbujas más calientes pegado al piso, pero la cordillera glaciar que te rodea compensa cualquier pretensión de spa convencional
martes: 8:00–20:00
miércoles: 8:00–20:00
jueves: 8:00–20:00
viernes: 8:00–20:00
sábado: 8:00–20:00
domingo: 8:00–20:00
mayormente nublado
↓-9° ↑-3° 💧88%