Las Cuevas del Manzano guardan uno de los paisajes más particulares del Cajón del Maipo: formaciones rocosas esculpidas por siglos de erosión, vistas al Tupungato y a la sierra de Ramón, y la posibilidad de dormir en vivac dentro de las propias cuevas. El trekking exige preparación real, con una subida sostenida de dificultad media-alta donde el último tramo pone a prueba las piernas de cualquiera, y sin una sola fuente de agua en el camino. La señalización es el punto débil que más pesa: no es un detalle menor, se repite con insistencia, y ha llevado a más de un grupo a perderse. Investigar bien el acceso, llevar agua de sobra y orientarse por las torres de alta tensión cuando el sendero se desdibuja son los tres gestos que separan una experiencia memorable de una tarde frustrante.
Aquí lo que vale es el terreno erosionado, no la meta: formaciones rocosas que funcionan como laboratorio geológico donde el hielo hizo la obra. Cinco horas de caminata media-alta, senderos que se pierden un poco, y desde el Hito Mirador ves el Tupungato en la distancia
mayormente nublado
↓7° ↑15° 💧71%