Casa Bosque es, ante todo, una experiencia sensorial: una arquitectura de madera y piedra en medio del Cajón del Maipo que te detiene antes de que llegue el primer plato. El servicio es ágil y genuinamente atento, los garzones se coordinan con radio y auriculares, y el resultado es una cadencia que raramente falla. Las carnes rojas son el corazón de la cocina: el brisket con papas al merkén y las vieiras al parmesano son los pedidos que más se repiten con entusiasmo. Las porciones son grandes de verdad; compartir un principal es una idea razonable. Dos cosas merecen consideración: los precios son elevados y los acompañamientos se cobran aparte, lo que puede inflar la cuenta más de lo esperado. Fuera del eje cárnico, algunos platos de pescado no han estado siempre a la altura. Reserva con tiempo, especialmente en fin de semana.
La leña a fuego lento aquí no es decoración: es el método que sostiene cada plato. Cocina visible, principios claros, sin artificio
martes: 10:30–17:00
miércoles: 10:30–17:00
jueves: 10:30–17:00
viernes: 10:30–17:00
sábado: 12:30–17:00
domingo: 12:30–17:00
mayormente nublado
↓6° ↑15° 💧79%