Salto los Mellizos es una de esas rarezas que el paisaje fabrica solo una vez: el terremoto de 2010 fracturó la roca basáltica y el agua encontró su propio camino, cayendo hoy a través de un agujero con una fuerza que resulta casi hipnótica. El recorrido atraviesa bosque nativo denso, cruza un puente colgante sobre el río y desemboca en varios miradores antes del salto principal, todo bien señalizado y con cuerdas y escaleras donde el terreno lo exige. El personal es un activo real: explica, acompaña y cuida el entorno con una amabilidad que se repite en casi todos los testimonios. Dos cosas merecen atención: el tramo final es genuinamente exigente, con rocas mojadas y desniveles pronunciados, y no es terreno para adultos mayores, personas con movilidad reducida ni bebés en brazos, sin importar cómo lo describa quien vende la entrada. Y llevar efectivo es una precaución básica, porque la señal es escasa.
Dos saltos nacidos de un terremoto en 2010, y el grande tiene un agujero porque el agua decidió perforar su propio techo. Pura geología sin drama
martes: 10:00–18:00
miércoles: 10:00–18:00
jueves: 10:00–18:00
viernes: 10:00–18:00
sábado: 10:00–18:00
domingo: 10:00–18:00
parcialmente soleado
↓7° ↑15° 💧78%