Krater funciona mejor como bar que como restaurante: los tragos de autor, el happy hour y el ambiente animado con karaoke son su carta más honesta, y cuando el lugar está tranquilo el servicio puede ser rápido y atento. El ceviche y la tabla para compartir salen bien parados. El problema se concentra en los platos de fondo: la chorrillana, que es lo que más se pide, llega con papas industriales y carne de relleno a un precio que no se sostiene. Eso se repite, no es un mal día aislado. A eso súmale que el precio acordado con el mesero no siempre es el que aparece en la cuenta, algo que también se repite. Si vas a buscar tragos y picoteo en un ambiente con carácter, puede funcionar; si el plan es comer bien y gastar justo, las expectativas conviene ajustarlas antes de sentarse.
Krater funciona cuando Pucón descansa: madrugadas abiertas, carnes a la parrilla y cócteles. Lo que vale aquí es la consistencia en platos como el Medallón envuelto en tocino con merkén, aunque las opiniones revelan variabilidad en la ejecución
martes: 12:00–2:30
miércoles: 12:00–2:30
jueves: 12:00–2:30
viernes: 12:00–2:30
sábado: 12:00–2:30
domingo: 12:00–2:30
parcialmente nublado
↓11° ↑18° 💧82%