Sibaritas es un restaurante pequeño, atendido por sus propios dueños, que ha construido su reputación sobre una cocina de autor sin pretensiones: pocos platos, muy bien ejecutados, con ingredientes que se notan. El costillar con miel y merkén es el plato que más regresa en la memoria de quienes visitan, y la experiencia completa, que incluye tenderse en una manta bajo los árboles del patio después de comer, tiene una calidez difícil de replicar. Tania y Felipe son parte del plato. Dos cosas pesan de verdad: los acompañamientos se cobran aparte del fondo, lo que sube la cuenta más de lo esperado, y la carta es genuinamente corta, conviene revisarla en Instagram antes de ir. Los tiempos de espera en fin de semana también se repiten, así que vale la pena llegar sin apuro.
Cuando la cocina de autor se anida a 921 metros en la montaña, con dueños que atienden directamente y cada jugo natural sin atajos, lo que vale aquí es el propósito: técnicas tradicionales al fuego lento, reineta con camarones, costillar al merkén. Eso lleva el cocinero dentro
martes: 13:00–17:30
miércoles: Cerrado
jueves: 13:00–17:30
viernes: 13:00–17:30
sábado: 13:00–22:00
domingo: 13:00–18:00
parcialmente soleado
↓6° ↑15° 💧73%