Altanera Roma vive en las alturas, literal y figuradamente: su terraza en el piso ocho de La Roma, con techo que se abre al cielo de la ciudad, produce uno de esos momentos difíciles de olvidar, sobre todo al caer la tarde o cuando una tormenta cruza mientras uno cena. La cocina tiene aciertos reales, el pollo en mole, los tacos de camarón y el pastel de horchata aparecen una y otra vez como los platos que hacen valer la visita, y el equipo de sala es notablemente presente y nombrado por quienes lo reciben bien. Dos cosas pesan de verdad: las reservaciones confirmadas que el día pactado simplemente no existen en el sistema, y la costumbre de sacar entradas y principales al mismo tiempo, dejando los platos fríos cuando llega el turno de comerlos. Vale ir con expectativas calibradas y confirmando antes de salir de casa.
La terraza del piso ocho, con techo que se abre al cielo, es el plato fuerte de Altanera Roma, y el mole y el pastel de horchata tienen lo suyo. Eso sí, confirma tu reservación el mismo día que vas: tiene fama de perderse en el sistema
Qué pedir
Pide los tacos de camarón, el mole de pollo y el pastel de horchata; son los platos más consistentes.
Reservar
Reserva con anticipación, especialmente para tardes de fin de semana; la terraza del piso 8 se llena rápido.
Rango de precio
Precio alto para el estándar de La Roma; la experiencia visual justifica parte del costo, no siempre el plato.
Ambiente
Terraza abierta en piso 8 con vistas panorámicas; ideal para atardeceres, con música y cócteles como protagonistas.